Misión y Visión

El Partido Esperanza Democrática (PED) está formado por dominicanos preocupados por el porvenir de nuestra abatida nación, que deseamos sea dirigida nuevamente hacia la restauración económica y el bienestar del pueblo dominicano, mediante el orden y la transparencia en la administración pública.

Entendemos que ha llegado el momento de dejar el conformismo atrás, y laborar para saldar de manera definitiva, la deuda pública de la República Dominicana.

Como dominicanos, demandamos la erradicación sistemática de la corrupción en la administración pública. Exigimos la implementación de programas de transparencia que permitan a cada ciudadano participar directamente en el proceso, y que garanticen la responsabilidad de todo funcionario ante actos de malversación de fondos del estado.

Procuramos el buen uso de las rentas percibidas para que el gobierno pueda cumplir con los compromisos que tiene con su pueblo, quien debe ser el máximo beneficiado del ejercicio público. Anhelamos la integración de verdaderos líderes, que incursionen en la vida pública para servir a la patria con nobleza de espíritu y amor patrio.

Creemos que la seguridad es un derecho fundamental de todo ciudadano, y para lograr la imposición del bien común, debemos reclamar iniciativas que se ajusten a este cometido.

Exigimos el apoyo irrestricto a nuestras fuerzas castrenses y policiacas, con capacitación superior, equipamiento de primer orden, salarios dignos y programas que se ajusten a sus necesidades. Aspiramos a la consolidación de éstas fuerzas con integrantes honrados, llenos de orgullo patrio, y prestos para servirles a su patria y sus conciudadanos.

Entendemos que la paz y el sosiego no se logran solamente con una mano dura, y que también debemos luchar sin tregua para transparentar el funcionamiento de nuestra jurisprudencia y zanjar las vicisitudes socio-económicas que originan el mal de la delincuencia.

Pensamos que la educación es el camino de superación para nuestros conciudadanos y el componente más básico en la afirmación de nuestra democracia. En ese orden, entendemos que el 4% del Producto Interno Bruto (PIB) es insuficiente, por lo que solicitamos una asignación igual al 7% de PIB a este sector de tanta trascendencia para nuestro país.

Necesitamos un sistema educativo optimizado, con un cuerpo docente competente y bien remunerado, que esté a la par con el extraordinario desafío de educar al futuro de nuestra patria.

Comprendemos que la mejor vía para salir de la pobreza es el trabajo sin tregua, y reconocemos que República Dominicana goza de un paisaje natural asombroso, una de las tierras más fértiles y productivas, y que éstas son una imponente fuente de capital. En ese orden, reclamamos el apoyo incondicional a este sector tan importante, con iniciativas perentorias que logren rescatar al campo dominicano, dinamizando y aumentando su productividad.

Creemos plenamente en la capacidad productiva de los dominicanos, y consideramos que es una necesidad imperiosa respaldar de manera contundente nuestras líneas de productos y empresas nacionales, garantizando un clima de seguridad, estabilidad, y crecimiento a nivel local, y condiciones que permitan ampliar sus exportaciones y el reconocimiento de las marcas dominicanas a nivel mundial.

Afirmamos que nuestra Soberanía no es negociable, y que como país libre y soberano, tenemos el derecho de consolidar nuestras delimitaciones fronterizas y promulgar leyes que determinen proteger nuestra integridad territorial. Exigimos el respeto categórico a nuestra independencia, y nuestro derecho a defender nuestra patria de las intromisiones extranjeras.

Perseguimos el fortalecimiento, desarrollo y difusión de la Dominicanidad. Pedimos el respeto a todos nuestros símbolos patrios, pues en ellos descansan el honor a la patria. Consideramos que el talento y la cultura dominicana son estimables ejemplos del esplendor de nuestro pueblo.

Abogamos por impulsar su labor con apoyo ilimitado y la promoción de sus valores y aspiraciones a todos los niveles por todas partes del mundo. Patrocinamos la afirmación y el ascenso rotundo del orgullo dominicano con un país que represente la excelencia de todos.

Proclamamos que la Democracia debe imperar en todos los aspectos del tren de gobierno de la República Dominicana como elemento sine qua non.

Clamamos el reconocimiento y la obediencia a los derechos universales de cada individuo, así como el fiel cumplimiento de todas las disposiciones de nuestra Carta Magna, que favorecen las atribuciones inalienables de cada ciudadano, incluyendo entre otras más, el derecho a la educación, a los servicios básicos, a la dignidad y el respeto, a una vivienda decente, a la seguridad y el bienestar.

Esta es la misión del Movimiento Esperanza Nacional, y lucharemos sin tregua, unidos todos como dominicanos, libres de banderías políticas e ideológicas, bajo un mismo escudo, con los mismos principios que una vez forjaron nuestra patria, para así, provocar la transformación de la República Dominicana para alcanzar el ideal de la patria que todos soñamos: soberana, próspera, invulnerable, democrática, impertérrita, solvente, con justicia y dignidad para todos los dominicanos; ceñidos siempre en los principios laudatorios e indestructibles de los trinitarios, "Dios, Patria y Libertad".